SER O NO SER
Por Sofía Flores
Podemos tener leyes mas no justicia ese es el mensaje de los integrantes de esta corte, países con la suficiente entereza nacional resguardando su soberanía decidieron la no afiliación a este organismo que poco a poco ha perdido todo tipo de credibilidad ante los ojos del mundo.
Grandes potencias como USA, Inglaterra, China así como otros países europeos y americanos, decidieron ser ellos mismos los defensores de su soberanía al ser los artífices de protección contra cualquier atentado llámese enemigos internos o externos, en ese aspecto todos los habitantes incluyendo sus medios de comunicación apoyan y defienden este sistema, es así como su fuerza nacional les permite el desarrollo tan envidiado por la inmensa gama de inmigrantes que buscan en estos países prosperidad, así como un futuro para sus familias, algo que no es posible en sus países donde aun sus gobernantes y políticos pierden el tiempo en luchas ideológicas, interpretaciones legales egoístas resguardando sus intereses personales pero no velando por una razonable defensa nacional que debería salir de nosotros mismos, de modo que seamos capaces de ser nosotros los forjadores de una verdadera defensa de derechos humanos considerando nuestra realidad , pero tenemos una barrera perjudicial impuesta por nuestros antecedentes culturales ,problemas sociales, políticos, ideológicos y por sobre todo nuestra tendencia individualista al no querer conciliar en aras de un fin colectivo que beneficie a todos los peruanos en el futuro.
El dictamen de esta corte pese al fariseísmo, cobarde retrograda e inestable del Sr. San Martin, provoca no solo el resquebrajamiento de nuestro sistema jurídico sino incrementa la desconfianza de su población.
Podemos seguir perdiéndonos en los términos legales como lo harán muchos abogados fariseos e indiferentes como el acérrimo defensor Ronald Gamarra con sus interlocutores de canal N, acompañado por otros a quienes poco les interesa si se obra con justicia o no, alegando justificaciones por el respeto a los tratados internacionales aunque hasta el momento solo nos han convertido en el país más estúpido fácil de manejar , estafar económicamente con indemnizaciones millonarias , y lo que es peor haciendo perder más la confianza en nuestro sistema de defensa nacional que dado los acontecimientos en el interior del país necesitan de la confiabilidad de sus habitantes.
Sin embargo no hay que ser muy erudito o conocedores de la ley, para reconocer una verdad absoluta, palpable en todos los recintos de nuestro maltrecho sistema judicial, la justicia tiene un solo significado, dinero acompañado por las influencias del poder inmersos en el interior de cada gobierno de turno así como el de gobiernos extranjeros que buscan maniatar la autonomía nacional para convertirnos en las marionetas de sus intereses personales en bien de ellos pero no de nuestro país.
Ollanta a través de su ex premier el Sr. Valdez nos manifestó en el congreso, no permitir el trato abusivo de estas cortes de derechos humanos, alegando que deberíamos ser nosotros los defensores de nuestros derechos.
Es ahora cuando estas palabras a iniciativa de Ollanta deberían ser puestas en acción, a no ser que Ollanta otra vez mas se esconda tras sus problemas de gobernabilidad y al estilo del gobierno de Alejandro Toledo, nos mande otra cortina de humo con mas divagaciones para hacer lo que ha hecho durante toda su gestión, incumplir, mentir y esconder la cara tras sus socios incondicionales mal preparados para defenderlo.
La defensa de nuestros derechos humanos debe ser prioritario, no obstante debemos tener un sistema jurídico con el criterio necesario para que este instrumento no sirva de arma defensora para la criminalidad o la subversión , como ya ocurrió, esta y seguirá ocurriendo mientras existan jueces como el Sr. San Martin que prefieren esconderse, no lidiar , no levantar su voz de protesta contra nuestra soberanía y defender nuestro sistema tal como juro al ser nombrado como máximo representante del poder judicial .
En este momento mas allá de consideraciones políticas o ideológicas, está de por medio no seguir siendo los peruanos dóciles, que agachan la cabeza, manteniéndonos en situación de país atrasado, sin la capacidad ni la fuerza necesaria para ser los artífices de ser los plenos defensores de nuestros derechos con sensatez, hidalguía y equidad.
Mientras las corte interamericana de derechos humanos mantenga una posición arbitraria, condescendiente con la criminalidad, discriminatoria con algunos personajes y otros no, faltos de un criterio justo, permitiendo beneficios penitenciarios a la subversión, colocando en un mismo nivel atacantes y defensores, enredándonos en un laberinto de leyes o disposiciones, perjudicando los intereses de la nación, definitivamente no es posible seguir continuando con una afiliación perjudicial a nuestros intereses nacionales, tal como ya lo hicieron muchos países.
Dejemos de lado aquellas características culturales que tanto daño hacen a nuestro progreso, como el resentimiento, la envidia o el egoísmo, decidamos a ser los forjadores del respeto a nuestra soberanía a ser los entes autónomos de nuestro futuro sin la intromisión interesada de otros, a ser los peruanos que por sus capacidades y habilidades tanto son admiradas siendo aprovechadas en el extranjero, tenemos la capacidad.
Podemos ser el país nacionalista cuyo respeto a sus poderes democráticos y su soberanía es primordial, ante cualquier tratado internacional, o podemos no ser los forjadores de nuestro destino, manteniéndonos como fichas gananciales de algunas potencias en el tablero internacional.
Ante todo aunque nos cueste ser solidarios debemos ser peruanos, pensando siempre en el futuro de nuestra nación.